El greenwashing en eventos corporativos es un problema real. Muchas empresas añaden el adjetivo «sostenible» a sus eventos por incluir vasos reutilizables en el catering o compensar las emisiones del transporte con una donación a un proyecto de reforestación. Son gestos que están bien, pero que no cambian nada estructural en la forma en que el evento impacta en el entorno.
La sostenibilidad real en eventos corporativos es algo más complejo, más exigente y, cuando se hace bien, mucho más poderoso como herramienta de comunicación de valores que cualquier acción cosmética. En Rurality Events llevamos años trabajando en un modelo de eventos de triple impacto positivo, y en este artículo explicamos qué implica eso en la práctica.